Hace mucho tiempo, el pirata Henry Morgan se acercó a las costas de Panamá para robar todo lo que pudiera. Al enterarse de esto, los habitantes ocultaron todas sus posesiones, excepto una: el altar de oro de la iglesia de San José. Entonces, el sacerdote convenció a los habitantes para que le ayudaran a pintar el altar con pintura del color de la madera.
Cuando Morgan desembarcó, no encontró nada que robar. Se dirigió a la iglesia y se decepcionó al ver aquel altar. Entonces, como se incendió la ciudad, los piratas se fueron en sus barcos, Pero sucedió algo que nadie se pudo explicar: el altar, milagrosamente, no se quemó.
Después de este hecho, los panameños reconstruyeron la ciudad y la iglesia, donde instalaron el altar de oro para recordar el día que lograron burlar a los piratas.
Documentos:
Autor
Ministerio de Educación/ Dirección Nacional de Currículo y Tecnología Educativa
Otros Colaboradores
Lic. Tomasa De León, Portal Educa Panamá
Áreas
Estudiantes Primaria Español Consejos Prácticos EntéreseGrado Escolar
- Quinto Grado
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