El hombre ha obtenido de la naturaleza los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas, con el transcurrir del tiempo ha perfeccionado los métodos de producción, transformación y comercialización.
La Patria y la sociedad de la panameñidad se nutre de la savia nueva, constituida por miles de estudiantes: quienes después de ardua, responsable y tesonera jornada de estudios, tienen la feliz recompensa y legítimo orgullo de recibir sus diplomas que lo acreditan como profesionales.
EL reciclaje es una alternativa para conservación de nuestro planeta, ya que a través de ésto podemos darle un buen uso a la materia prima y orgánica. La basura es un problema mundial por lo tanto, tenemos que crear conciencia en nuestras comunidades, escuelas, hogares, sociedad entera.
El folklore ocupa un lugar importante en la vida social de cada pueblo, es el conjunto de tradiciones y costumbres de un país.
Nuestro país tiene un rico folklore y es más conocido el de las provincias centrales; Los Santos, Herrera, Coclé, Veraguas.
Entre las expresiones folklóricas de un pueblo podemos mencionar: los vestidos, los bailes, las costumbres, la música, los instrumentos, comidas, leyendas y artesanías.
De éste maravilloso pueblo se conoce lo que se ha investigado, de los descubrimientos realizados en tumbas indígenas. Es evidente, que Tonosí fue habitado en sus inicios por indígenas, antes de llevar el nombre con que su nombre actual, fueron éstos los primeros en apreciar la belleza de éste Valle.
Con la llegada de los españoles a esta región, muchos indígenas murieron por el trato cruel y los enfrentamientos.
Otros se cobijaron en rincones más apartados, quedando esta prodigiosa tierra libre de población nativa.
Nació el 25 de noviembre de 1913, en el antiguo Casco Viejo en la ciudad de Panamá, es hijo del doctor Joaquín P. Franco González médico colombiano, que laboró en el área de azuero; hoy día La Villa de Los Santos y de Doña América Sayas Pinzón oriunda de Aguadulce, que laboró como telegrafista en Aguadulce y La Villa de Los Santos.
La junta para cortar arroz es igual que una junta de embarra, actividad que nace de la necesidad de ayudarse mutuamente, solidarizándose con los vecinos y amigos en las faenas del campo.
En esta actividad existe algo novedoso y es que los hombres y las mujeres cambian roles por este día. Mientras las mujeres cortan el arroz, los hombres preparan los alimentos.
Actualmente nos enfrentamos a un flagelo que nos deteriora en todas las esferas sin distingo de raza, color, sexo ó condición social. Estamos hablando de la falta de práctica de los valores éticos y morales.