Conmemoración de la Firma de los Tratados Torrijos - Carter. 1977.
Han transcurrido treinta y cinco años cuando aquel 7 de septiembre de 1977, nuestro país se vistió de fiesta para celebrar la fecha histórica de la firma de los tratados “Torrijos-Carter” en donde el General Omar Torrijos Herrera, después de realizar consultas con diferentes homólogos y visitas a nivel nacional e internacional logra que las autoridades americanas acepten y firmen el denominado Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente del Canal y al Funcionamiento del Canal de Panamá.
Con la firma de este tratado se dio por terminada la convención ístmica del 18 de noviembre de 1903, suscrita por el “John Hay y Philipe Bunau-Varilla.”
Es necesario recordar que nuestras luchas fueron por generaciones, agudizándose a partir del 9 de enero de 1964, cuando estudiantes panameños del glorioso Instituto Nacional y otros colegios del área, se agruparon para irrumpir las cercas divisionarias entre la antigua Zona del Canal y nuestro Territorio, con el objetivo de clavar nuestra Bandera Nacional, con la intención de demostrar que ese territorio le pertenecía a Panamá y no debía existir otro territorio dentro del nuestro.
Desde ese momento cada gobierno comienza a trabajar en pro de nuestra soberanía, recayendo en la figura del entonces General Omar Torrijos Herrera, que tiene la misión de organizar un plebiscito, como el mas puro ejercicio de civismo registrado en nuestra historia, luego de realizado el mismo, dirige una misiva al Senado de los Estados Unidos, en donde el Presidente de esa nación Jimmy Carter, le demuestra el gran interés de celebrar un “Tratado Justo “para los Panameños.
Transcurrieron cerca de trece años después del 9 de enero de 1964, cuando se firma este tratado con la finalidad de suscribir el acuerdo que para el 31 de diciembre de 1999, los Estados Unidos traspasaría a Panamá la Administración del Canal.
Después de trascurridos 13 años que los panameños estamos al frente de la Administración del Canal, y es ahora precisamente en donde empezamos a cosechar nuestros frutos, que estamos seguros que nuestras próximas generaciones podrán gozar de una mejora calidad de vida, y todos podemos finalmente cantar con fulgor las notas de nuestro Himno Nacional, alcanzamos por fin la victoria.


